martes, 13 de julio de 2010

Predicciones

Salir un sábado a la noche y pasarla bien, sentirse la reina del mundo. Fiesta en terraza, en el aire los perfumes de moda de las chicas de moda. Botellitas de cervezas en la mano, David Bowie a todo volumen, en algunas caras estrellitas de purpurina.
Cómoda con el strapless más sexy que pudiste elegir para de pronto alejarte del grupo y sentarte en un lugar estratégico: que el desconocido se acerque.
Presentaciones y risas entre daiquiris de durazno. Momentánea conexión previa a la conquista, desde luego a su cargo: mantengo mi posición de lady.
Al fin volver a casa, borracha y acompañada, para dormir con la dulce extrañeza de rozar la felicidad.
Despertar el domingo al mediodía y que el sol te moleste los ojos. En el espejo del baño, un rostro desconocido: una noche de alcohol y mal sexo puede sacarte cinco años de vida. Buscar al idiota que ahora duerme en mi cama y que nunca entenderá porque pienso las cosas que pienso. ¿Habrá sufrido alguna vez? Ayer tan cerca y ahora tan lejos. Su boca abierta, un círculo de saliva en la almohada. Volver a acostarme para soportar el dolor de cabeza y pedir que Dios me deje volver a dormir. Dormir.
Dormir es la clave para no pensar. Pero entonces el miedo a quedarme sola, los silencios de mi papá, la crudeza con que ciertas personas te miran a los ojos, llantos contenidos, la indiferente vida de mi gato, recuerdos de mi infancia, escenas de la película que vi hace dos días cicatrizan en mi piel. Y tu mano en mi mano, y el sonido de tu voz.
Hola.
Cierro los ojos, simulo dormir. Tocas mi pelo y giras para volver a darme la espalda. Voy a escribir sobre vos. De chica todos me preguntaban qué iba a ser de grande: ¿Por qué nunca dije escritora? Ser Jo o Pizarnik, trascender las fronteras, que todos me quieran al menos después de muerta. Que otros ojos lloren mi drama, que aplaudan mi valentía, que sientan como propio mi dolor. Mismas dosis de vanidad y sufrimiento pero a quien le importa una vida más.
A quien le importa. En tu espalda, tatuadas dos letras chinas ¿sos snob? Cuando seas viejo y tengas una familia y hayas disfrutado de una vida plena ¿inventarás para tus hijos y tus nietos una historia maravillosa sobre esta inscripción en tu cuerpo?
Imagino tardes de sol y tu alegría en el mar. Puedo ver tus libros, tus discos, tu casa, tu forma de hacer el amor cuando no tomaste. Tardes de invierno en la cama y largas conversaciones sobre temas que me encantan.
Acercarme a su cuerpo. Acariciarle la nuca.
¿Qué pensarás ahora?

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